Pues decisión tomada. “Cenicienta” se queda como está. Creo que fue todo una cuestión de bloqueo. No sé si es que tenía en la cabeza grabada con cincel la versión en directo del concierto de la Sala Clamores y mi cabeza no supo asimilar los cambios, viendo las diferencias como defectos. No lo sé. El caso es que dos nuevos oyentes, cuya opinión era muy importante para mí, han quedado encantados con la nueva “Cenicienta”. Si pudiera borrar mi mente durante 4 minutos y medio y escuchar “Cenicienta” como si nunca antes la hubiera escuchado, todo esto acabaría. Pagaría por ello, es más. Es más triste, pero parece gustar. Yo, ya he perdido mi criterio. Ha llegado un momento en el que casi nada me “toca”. Aunque no os lo creáis, en una mañana podemos llegar a escuchar el piano de una misma canción sin parar… más de 25 veces hasta dar con el sonido idóneo. Es una locura. Hacemos descansos a media mañana, por puro bloqueo e incluso por lo que puede llegar a irritar, tanto a Astray como a mí, escuchar 4 compases de guitarra sin parar durante más de dos horas.
Antonio siempre me decía que, de las que hemos terminado, “Cenicienta” es “la más canción”. Las más “conseguida”. Yo no lo sé, pero por esta vez, me dejaré guiar. Y sobre todo, como bien dice Astray, no podemos tirarnos la vida con “Cenicienta” y estar grabando el disco hasta 2010. Hay más canciones y “Cenicienta” es, lo queramos o no, una canción más en un disco de 10. Bueno, en realidad de 11…
Ese es el segundo tema. Compuse un “mini tema” (creo que dura dos minutos escasos). Se basa en una frase que ha ido viajando de canción en canción, sin llegar a cuajar hasta hace un par de semanas. Será (os estoy desvelando demasiado) el único tema a guitarra y voz del disco.
Hoy hemos terminado de mezclar el tema junto a Zahara. Creo que es de mis favoritos.
Aprovecho para hablaros de un aspecto a tener en cuenta. No esperéis el mejor disco del año. Ni siquiera un gran disco. El presupuesto es bajo, y las canciones, difícilmente serán coladas en radios comerciales. Lo que hay es lo que hay. Bajo presupuesto, escasos músicos,… pocos medios. No hay tremendos efectos, cuartetos apoyando mi voz… tener como referencia cualquier canción de los 40 es una injusta comparación. También es verdad que hemos hecho más o menos lo que hemos querido dentro de nuestras limitaciones. Estamos arriesgando musicalmente hablando, cosa bastante satisfactoria. Pero es lo que toca y está siendo construido con mucho cariño y con la ayuda de mucha gente que está participando de manera altruista e implicándose por voluntad propia (incluyo el óptimo trabajo de Astray como productor, y tirándose el rollo con un presupuesto ruin y sin escatimar ni en tiempo ni en recursos), eso sin contar a la gente que se ha ofrecido pero que no ha hecho falta (apuntados quedan para siguientes ocasiones). El resultado, para mí es óptimo, para otros, será un juego de garaje. Somos realistas. Pero es un paso más. Necesario.
Ginés, el batería que grabó uno de los temas hace ya un tiempo, no podrá grabar los tres temas restantes hasta el jueves de la siguiente semana. Mientras, supongo que pararemos, ya que está todo casi ultimado. Si nuestros cálculos no fallan, al CD le faltan 3 semanas.
Más cosas. Acabo de hablar con mi amiguita Olivia y nos han cancelado el concierto del 3 de Enero. Parece ser que los señores de “La Pequeña Bety” nos quieren buscar mejor fecha (aún no le encuentro sentido a la táctica). Pues eso.
Mientras, sigue en pie, claro, el concierto junto a Almudena el día 7 de diciembre (domingo de puente). Será sin Javi y sin Elena. Hacía que no daba un concierto sin banda desde… el 24 de abril, en Ciudad Real. En Madrid, prefiero no echar cuentas, que me pongo nervioso. Pues eso.